viernes, 4 de febrero de 2011

Angeles del Infierno en Argentina

Detuvieron en San Isidro (Argentina) a Paul Merle Eischeid, uno de los 15 prófugos más buscados por el FBI. Esta acusado de secuestro, homicidio y extorsión y organización delictiva.



Sin embargo lo que motiva su inclusión en el presente blog es que es miembro activo de los Hells Angels (Angeles del Infierno), una famosa banda de motociclistas estadounidense con conexiones internacionales.



Durante 1965 Hunter Thompson, creador e icono del periodismo gonzo, recibió la propuesta de The Nation, vía Carey Williams, de escribir un artículo sobre su experiencia con los "Hells Angels".



Thompson había pasado un año viviendo y andando con ellos pero la relación se quebró cuando los motociclistas empezaron a sospechar que Thompson ganaba dinero con sus textos. La banda exigió parte de las ganacias, y todo terminó con Thompson recibiendo una salvaje paliza.



Cuando The Nation publicó el artículo el 17 de mayo de 1965, Thompson recibió varias ofertas de publicar un libro, hasta que Random House publicó la edición de tapa dura, llamada Hells Angels: la extraña y terrible saga de las bandas forajidas de motociclistas, en 1966.



El cine los retrató de esta manera:



La tragedia del 6 del diciembre de 1969 en el Altmont Speedway Free Festival durante un show de los Rolling Stones tuvo como partícipes necesarios a los Hells Angels. Este hecho terminó marcando el fin musical de los sesenta y de la "generación Woodstock". El evento congregó a 300.000 asistentes y numerosos problemas logísticos.



Si bien Sam Cutler, road manager de los Stones, como los portavoces de los Hells Angels niegan que los motoqueros fueran los encargados de seguridad del show si estaba claro que eran los encargados de rodear el escenario e impedir que los fanáticos se abalancen sobre los artistas. ¿Será verdad que los honorarios constaron de 500 dólares en cerveza?



Arrivederci, tatuados

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Si deseas acumular caracteres en vacua finalidad ¡Hazlo! y el moderador se ufanará de su clickeante bipolaridad